Un viaje, nos dice Ulises, es -debe ser- interminable, de allí la tragedia griega, un viaje nos dice Yehuda Amijai, es siempre el mismo, el último, el que está ocurriendo hoy -de allí el arraigo- mientras el lector abre las páginas de este libro. Los viajes del último Benjamín de Tudela, nos habla desde la profundidad del tiempo y el que vivió el presente de la construcción del Estado de Israel. El gran poeta judío, nacido en Alemania en 1924 escribe una poesía extraña, profundamente humana y lejana de los ecos religiosos, inmersa en la polémica desde sus primeras publicaciones, que fue consolidando su presencia entre los lectores hasta volverlo a él un poeta nacional, y a su lírica, que encarnaba la dureza del tiempo vivido en la segunda mitad del siglo XX -Amijai había descubierto la poesía en plena guerra, en 1944, una guerra que en cierta forma aún no termina- la encamación de un alma nacional. Su prestigio traspasó las fronteras de Israel y es uno de los poetas más reconocidos del siglo XX, con traducciones a muchas lenguas. Falleció en el año 2000. El libro que hoy se publica -Los viajes del último Benjamín de Tudela, en presentación biling?e, con traducción de Alberto Huberman y Angelina Muñiz-Huberman- es una notable muestra de su obra lírica, publicada por primera vez en español.