Catania, Sicilia, primera misa de la mañana en la parroquia de Angeli Custodi. Un chico se levanta, se dirige hacia el altar, mata al párroco y huye. Poco después, es detenido en la escuela. No niega el crimen, lo justifica: ?Era un pervertido.? Pero ¿es posible que ese cura que lucha contra la violencia y la degradación del barrio sea un pedófilo? La comisaria de policía Maria Laura Gangemi no lo cree, y se compromete como nadie en la investigación. Mientras tanto, su hijo Andrea está en coma en el hospital. Ha sido atropellado por un camión la noche anterior, después de que ella descubriera su relación con un compañero de escuela, Mario Torrisi, el asesino del sacerdote. Mario es nieto de don Nitto Torrisi, un viejo mafioso que todavía reina en Angeli Custodi. ¿Son sólo coincidencias? Con la figura de Maria Laura Gangemi, frágil y a la vez fuerte, la autora nos recuerda cuánto coraje necesita una mujer para sobrevivir en una tierra de extraordinaria belleza atenazada por crueles y ancestrales prejuicios.