Tarde o temprano casi todo gerente tendrá que lidiar con el problema del estrés en el trabajo. Su impacto se hace patente de muy diversas maneras: en costos por enfermedad, ruptura de las relaciones interpersoles, fracaso, disminución de la productividad, menoscabo del desempeño y deficiente servicio al diente, Si se transforma en cifras, éstas pueden ser aterradoras para empresas grandes y pequeñas: es probable que 10% de la fuerza de trabajo informe niveles muy bajos de satisfacción tanto con sus propios empleos como con la organización: 20% habrá sufrido algún suceso de vida impactante en los últimos 3 meses y casi 3% presentará alteraciones importantes en su salud mental. Sólo en costos directos, es factible que exista u pérdida de 3% de la facturación anual de la empresa. Puede ser que el estrés esté muy difundido entre la fuerza laboral, pero es posible tomar acciones muy concretas al respecto.