Si usted se acelera, él también. Si usted está en calma, él también. Cuando él deja de funcionar, usted también. Es esa maravilla llamada corazón. Los egipcios creían que el corazón era el centro de las emociones y la inteligencia, e indispensable para la próxima vida. Lo cierto es que el órgano más importante de nuestro cuerpo jamás deja de latir, desde el momento en que comienza a hacerlo, cuando todavía estamos en el útero. El día que se detiene, puede ser para siempre, pero para entonces habrá latido unas 70 veces por minuto, 30,000 millones de veces por año. ¿Cómo mantenerlo sano? En realidad, no es tan difícil. Siga los consejos que se dan en esta obra, y asegúrese así de tener un corazón fuerte, latido por latido.