Estamos condicionados a creer que si nos portamos ojetes, es decir, si nos negamos a hacer lo que quieren los demás, no alcanzaremos nuestros objetivos. Tenemos la creencia arraigada de que sólo diciendo sà a todo lo que nos pidan u ofrezcan, seremos simpáticos, agradables, populares, y entonces tal vez triunfaremos. En todos los hombres existe una fuerza interior, una voz que casi nunca tomamos en cuenta ni escuchamos, es nuestra alma de ojete. Esa que nos aconseja decir ¡no! Que intenta nos neguemos a las pretensiones ajenas que nos involucran aunque no estemos de acuerdo. Si liberamos esa fuerza interna y escuchamos esa voz, será más fácil alcanzar las metas porque trabajaremos y lucharemos ¡para nosotros! El Manual del perfecto OGT explica cuál es la naturaleza del Ojete, qué lo caracteriza, sus clasificaciones y cómo obtener ventajas al ser uno de ellos, ¿o acaso duda que muchos individuos exitosos son un poco o muy ojetes?