La presente obra, surge como consecuencia de que en el sistema penal acusatorio, al ser nueva su aplicación en el país, así como la falta de capa-citación sobre el particular, los abogados que llegan a intervenir en una audiencia en el sistema acusatorio adversarial y oral, en ocasiones han denotado deficiencias en su actuar, lo cual trasciende en el caso de ser abogado del imputado, como una falta de defensa técnica y adecuada; en el supuesto de representar a la víctima u ofendido, en un inadecuado asesoramiento jurídico; al ser Ministerio Público, en una incorrecta procuración de justicia; y si es perteneciente al órgano jurisdiccional, en una inexacta impartición de justicia.