Hay tentaciones buenas y tentaciones malas. En las buenas es muy bueno caer tal y como su nombre lo indica.
Una tentación buena que frecuentemente se les presenta a los santos es hacer un escrito sobre la Virgen María, y el P. Félix de Jesús Rougier cayó en ella. Este es el libro que su amor a la Virgen le inspiró.
No es un libro para buscar en él una presentación teológica actualizada, basta recordar que fue escrito antes del Concilio Vaticano II. Sin embargo son páginas hermosas, sugerentes, que comunican vida a la fe y ardor al amor.
Entrar en contacto con la vivencia profunda de un Santo siempre hace bien, y es una tentación en la que es bueno caer.