El marketing como filosofía empresarial se adapta muy bien a los despachos pero, no obstante, existía una fuerte resistencia a entender e incluso a valorar lo que podía aportar esta disciplina al mundo jurídico. Esta resistencia partía del mal entendimiento de lo que es el marketing, palabra desprestigiada en el sector jurídico que se asimilaba a técnicas de venta y a publicidad destinada sólo a productos. Es más, el abogado comercial no era bien visto por la propia comunidad.áEl marketing para despachos de abogados aparece como una nueva especialidad dentro del mundo del marketing de servicios. La aplicación de los conceptos generales de marketing y desarrollo de negocio, necesitan ser adaptados a la especificidad del sector tanto porque las estructuras profesionales no equivalen a las estructuras clásicas de empresa, como por la propia cultura del sector y su lenguaje específico. Los abogados, no se identifican con conceptos que no reconocen la visión pragmática del ejercicio de su profesión y que no aportan valor a su negocio, quedándose en aportaciones teóricas.