¿ Sabes qué tienen en común la manera como se reproducen las bacterias y el ajedrez, u curva en forma de corazón y la edad del Universo, los posibles marcadores de un partido de básquetbol y u sencilla estrategia para prevenir accidentes en el despegue de ves espaciales? Pues que para describir, investigar o entender todas estas cosas es posible usar u de las más útiles e interesantes invenciones de la humanidad: la matemática. y no creas que hacen falta operaciones complicadísimas y muy difíciles, sino ideas sencillas que tú puedes entender perfectamente. Quizá en más de u ocasión te hayas preguntado quién inventó las matemáticas. La respuesta a esta pregunta no es simple, pero no se aleja de la verdad el decir que la matemática es u creación de la humanidad, a la que mujeres y hombres de distintas épocas han ido aportando ideas que le han permitido crecer y mejorarse a través de los siglos. La matemática es de todos. A diario te beneficias de ella de maneras muy diversas, y, de la misma forma que muchas otras creaciones humas, como la música, la literatura o la ciencia, la matemática tiene un tesoro que ofrecerte para enriquecer tu vida y, ¿cómo saberlo? Quizá algún día tú mismo podrías aportar algo a ese tesoro, y así enriquecemos a todos. La matemática crece de dos modos diferentes: cuando resuelve problemas relacio- dos con aspectos del mundo que nos rodea (que, a lo largo de la historia han ido desde la división de terrenos en partes iguales o el cálculo de la altura de u montaña, al diseño de máquis más veloces o la comprensión de por qué brilla u estrella) y cuando se hace preguntas sobre sí misma (como, digamos, si la suma de dos números pares es siempre un par, o cuáles son los números que se pueden dividir exactamente entre 13, o cuántas veces cabe el lado de un cuadrado en su diagol). Curiosamente, debido a este segundo aspecto, es decir, a que la matemática puede dar origen por sí sola a preguntas interesantes, muchos estudiosos la colocan en un lugar especial dentro de las ciencias (y hay incluso quienes la consideran otra cosa: un lenguaje o un arte, por ejemplo). Como puedes ver, la matemática es, en principio, cuestión de problemas. A die se le ocurrió de momento, digamos, que el área de un triángulo es base por altura sobre dos. Alguien tuvo la necesidad, o la curiosidad, de saber qué tan grande era un triángulo y buscó hasta encontrar un manera de saberlo (y así lo aprendió). De la misma manera, este libro intenta que tú aprendas a manejar ideas matemáticas: aplicándolas en problemas interesantes. En cada uno de los temas encontrarás u serie de problemas, divididos en cuatro secciones: Teoría e historia y Recreación matemática ( que buscan darte u idea del origen de conceptos importantes y de cómo las ideas matemáticas pueden origir problemas nuevos y situaciones divertidas), y Aplicaciones prácticas y Aplicaciones a otras disciplis (que intentan mostrarte formas en las que la matemática es útil en la vida diaria y dentro de los campos de estudio de otras materias). Esperamos que explorar los distintos problemas del libro te resulte tan interesante como a todos los que intervenimos en su creación nos resultó hacerlo. ¡ adelante, y que lo disfrutes! >