Clay regresa a Los Ángeles durante la Navidad. En el aeropuerto lo espera su novia Blair, por quien sólo siente indiferencia. Un mensaje escrito de su madre en la cocina y la nueva criada lo aguardan en casa. Intenta ponerse en contacto con Julian, su huidizo mejor amigo, que ha abandonado la universidad y coquetea con la heroína. Sin nada mejor quehacer, se reincorpora a sus viejas rutinas: un frenesí de fiestas interminables, sexo sin miramientos y montañas de coca. Con un estilo gélido y contundente, Menos que cero narra las andanzas de un grupo de adolescentes a la deriva en los años ochenta, y retrata a una sociedad en la que las emociones se miden en fajos de billetes.