A lo largo de las últimas dos décadas la globalización y la apertura de las economías han transformado por completo el ámbito económico bajo las reglas de un nuevo juego: la hipercompetencia global en el mercado local. Ceñirse al canon del modelo macro-estabilizador con apertura pasiva a la globalización no es la vía para enfrentarla, como tampoco lo es cerrar las brechas del desarrollo. U vez abiertos al exterior el verdadero reto para México y América Lati es insertarse de manera competitiva en la globalización con articulación productiva y cohesión social inters, esto es, generar un modelo de competitividad sistemática para el crecimiento con empleo y equidad. Después del fin de la Guerra Fría y la caída de la Corti de Hierro México está considerado como el paradigma de apertura ante la globalización en América Lati y como u de las economías más abiertas del mundo. Sin embargo, presenta tres curiosas paradojas que contravienen tal consideración: es uno de los países menos competitivos, productivos y globalizados. La razón fundamental radica, además del seguimiento de un modelo de apertura parcial y pasiva, en la ausencia de u visión estratégica y política de competitividad sistemática que integre los niveles micro-meso y macroeconómico, interciol, instituciol y político-social, para la formación de un capital sistemático.los autores plantean que se requiere cambiar del paradigma de apertura al de competitividad sistemática para u inserción viable en la nueva economía. Suma de reflexiones y propuestas este libro nos presenta un proyecto vital.