La crisis de la deuda constituyó un parteaguas en la polÃtica económica de América Latina. Marcó el fin de la industrialización liderada por el estado, el inicio del esquema basado en las exportaciones y las inversiones extranjeras y cambió las pautas de distribución del excedente, entre el trabajo y el capital y al interior de éste. Fue el choque esperado para la redefinición de las fronteras del estado. Vinculó la producción nacional a la global, amarró los precios internos a los externos y la estructura productiva nacional a las ventajas comparativas, para elevar el crecimiento, la productividad, el empleo y el bienestar de toda la población. Los criterios que desde entonces rigen la economÃa y las polÃticas públicas, son la eficiencia, la rentabilidad y la competitividad, las cuales tomaron preeminencia sobre la equidad. Se abandonó el principio de que una y otra son una unidad y como tal deben ser tema de la teorÃa y la polÃtica económicas. Asà se relegó la equidad a las arenas movedizas de las polÃticas sociales. Este trabajo, está basado en un riguroso análisis teórico pero a la vez accesible, el cuál puede resultar de interés para estudiantes de ciencias sociales, funcionarios públicos y empresarios. Explora las razones por las que el esfuerzo y los costos derivados de aplicar las reformas estructurales, la liberalización comercial y el Tratado de Libre Comercio de Norte América no han fructificado ni en mayores tasas de crecimiento de la economÃa, ni en más inversiones por trabajador, ni en superior crecimiento de la productividad. México pierde participación en el mercado de sus socios comerciales y en el peso de su economÃa en la mundial. La crisis que afecta al mundo desde 2007 lo ha golpeado más que a otros paÃses de similar nivel de desarrollo y que todos lo de América Latina. La revaluación cambiaria, ha deprimido las inversiones e impedido el crecimiento de las manufacturas y la agricultura. Las negociaciones desequilibradas del TLCAN pusieron a la economÃa mexicana en desigualdad ante sus socios comerciales. La concentración de la propiedad y el ingreso imposibilita la competencia. La polÃtica fiscal agrava la concentración de la riqueza y las polÃticas de alivio a la pobreza no logran romper el cÃrculo vicioso que la reproduce.