Es necesario orar siempre, platicar con Dios. Esto fue lo que Jesús nos enseñó. El que habla siempre con Dios, es feliz y será una bendición para todos.áPara aprender a orar, lo mejor es aprender de Jesús y de la Iglesia, la comunidad, la familia de Jesús. Vive siempre unido a la comunidad de Jesús, participa en las reuniones de la comunidad cristiana.