Jillian Westerfield lleva una vida perfecta, que parece calcada de las revistas femeninas de lujo que lee de manera obsesiva. Su marido es un exitoso banquero y tiene una preciosa niña de dieciocho meses. Su ropa es deslumbrante, su casa está decorada a la última y ofrece comidas elegantes. Pero tolo esto no es suficiente para ocultar la realidad de su matrimonio que se tambalea y ella se pregunta qué habría sido de su vida si hubiera tomado otras decisiones. Pero una mañana despierta y advierte que ha retrocedido siete años en el tiempo. Con toda la sabiduría que da la experiencia, puede volver a elegir.