Vivimos inmersos en muchos miedos, desafortunadamente lo ignoramos. Si le preguntas a cualquier persona si le tiene miedo a algo, seguramente te contestará, después de pensarlo unos segundos: No, la verdad es que no le tengo miedo a nada, quizá un poco a volar en avión, pero de ahí en fuera, nada. Ahora te pido que te hagas la misma pregunta y te des cuenta, ¿Qué es lo que contestas? Es posible que si eres muy honesto contigo mismo, mencionarías una o dos cosas. ¿Me equivoco? Porque hace muchos años yo me hice la misma pregunta y mi respuesta fue: ¿Miedo yo? ¿A quién o a qué? Con frecuencia ocultamos nuestras emociones, porque tenemos miedo de que descubran cuan vulnerables somos, por lo que aprendemos a ponernos muchos disfraces para que no nos descubran. Tenemos miedo: