La situación migratoria que vive el país puede calificarse como crisis humanitaria. En los últimos años, las extorsiones, actos de tortura, violaciones y asesinatos de migrantes, mexicanos y extranjeros, principalmente centroamericanos indocumentados, incluidos mujeres y niños, han sucedido sin que las autoridades hayan podido enfrentar eficazmente esas atrocidades. El gobierno mexicano está obligado a tomar acciones de prevención, investigación y sanción pronta y expedita en contra de tales delitos.