En aquel tiempo, Alcalá de Heres era u pequeña ciudad española. Ya entonces era u ciudad muy conocida porque en ella habían cido hombres que llegaron a ser muy importantes. En ella vivía un matrimonio muy querido por la gente. El esposo se llamaba Rodrigo de Cervantes, barbero de profesión. La esposa se llamaba Leonor y era u ama de casa dedicada al cuidado de su familia. Ya habían tenido dos hijos, los dos varones, y tuvieron un tercero al que pusieron por nombre Miguel.