La vida del escritor más brillante de las letras españolas podría haber salido de su propia pluma. El autor de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de La Galatea y de las Novelas ejemplares llevó una existencia llena de sobresaltos y aventuras, trágica en ocasiones, divertida muchas veces, con una extraña pro-pensión a atraer sobre sí toda clase de líos y problemas. Dueño de una increíble fuerza interior, proveniente de una familia que permaneció unida contra todo y contra todos, este hidalgo no podía saber que había venido al mundo para crear toda una revolución literaria, ni que sus obras se traducirían a todos los idiomas y, cuatrocientos años después de su muerte, seguirían siendo de las más leídas en el planeta.