No habrá lector que nos sorprenda con el desarrollo de El Monje, por muy avezado que sea en la lecturas del terror moderno. La trama va de u leyenda que se antoja ingenua a amores escondidos, traiciones familiares, innovaciones demoniacas y la más brutal violencia. En El Monje se recrean escerios cotidianos de su tiempo, de no ser por la evidente tendencia a lo macabro y sórdido, bien podría leerse como u novela costumbrista, de recreación de la Europa del siglo XVIII. Un tiempo donde los más terribles crímenes se cometían a instancias de los mosterios y la inquisición, donde el verdadero horror daba rienda en el interior de las catacumbas, donde las cofradas religiosas actuaban con impunidad y a escondidas, un tiempo que se parece mucho al actual, por los persojes dispuestos a todo con tal de obtener venganza o satisfacción o, también, de llegar a la mujer amada. Estas palabras, escritas por Lovecraft, muestran el calibre de la novela: ?El horror alcanza en literatura u malignidad nueva con El Monje u obra maestra de viva pesadilla cuyo carácter gótico está sazodo con cantidades adicioles de elementos macabros., la novela contiene descripciones sobrecogedores.