México es una voluntad de ser; acercarnos a su historia es aproximarnos, más que a un conjunto de sucesos y de nombres, a la edificación de una manera de estar en el mundo en la que se entretejen las miradas más diversas.áEso que alguna vez llamamos mestizaje, no es otra cosa que el resultado de un fermento excepcional que permitió el encuentro muchas veces doloroso de los diferentes rostros de lo humano, configurando así un testimonio del tiempo que nos permite hablar de lo que ahora somos.áEn medio de una dramática continuidad histórica que viene desde la antigüedad prehispánica, México se abre paso hacia el futuro tratando de preservar a toda costa su memoria. Nuestro país es una voluntad de ser en la que se entretejen las ilusiones del pasado con los anhelos del porvenir.