En el Prometeus, un avión que vuela de París a Croydon, en el Reino Unido, viajan unos pocos pasajeros. Aunque parezca inverosímil, en este reducido espacio tiene lugar el asesito de u prestamista, madame Giselle, sin que die se entere... ni siquiera Poirot, que viaja en el mismo avión y que dormita y no ve da. Pero tal circunstancia no le impedirá, llegando el momento, hacer caer uno a uno los disfraces tras los cuales se oculta la mano asesi.