MUNDO DE CARLOS V, EL

MUNDO DE CARLOS V, EL

DE LA ESPAÑA MEDIEVAL AL SIGLO DE ORO : MEXICO, 3 DE NOVIEMBRE 2000-25 DE FEBRERO 2001, ANTIGUO COLEGIO DE SAN ILDEFONSO

$ 680.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar
Editorial:
OCÉANO
Año de edición:
Materia
Biografías e investigación
ISBN:
978-84-95146-52-6
Páginas:
446
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Algus circunstancias motivadas por intereses más o menos espúreos pueden hacer creer que la realidad de los pueblos hispanos y su cultura se debilita por señalar la pluralidad de sus gentes y la diversidad de sus manifestaciones culturales. También puede ocurrir lo contrario: celosos de esa parte importantísima de diversidad que les corresponde, hacen abstracción de todas las señas de identidad que les hermanan con el resto de los pueblos de España. Ambas posturas están muy alejadas de la verdad. Unos buscan, en la memoria histórica, los datos que confirmen la existencia de una única y monolítica patria, sin fisuras que puedan alentar la diversidad de nuestras gentes y de nuestra geografía.

Los otros solo miran al pasado para seleccior aquellos periodos históricos que, en apariencia, parecen confirmar sus tesis, no se sabe por qué razón es esencial la geopolítica del año mil y por qué debemos olvidarnos de todos los años que constituyen el primer milenio. Al ser España un territorio en el extremo de un continente, Europa, a la vista de otro, áfrica, ha sido, desde tiempos prehistóricos, el paso obligado para el discurrir de las gentes entre sus tierras y otras. Como la escueta faja de agua del estrecho de Gibraltar no fue obstáculo prácticamente desde los primeros momentos de la trashumancia de los pueblos, éstos no dudaron en cruzarla. Habrá que esperar un poco más para que se surquen las aguas del proceloso Océano y, entonces, España ya no será solo el nexo de dos continentes, sino que, a través del mar que no separa sino une, conseguirá que Europa, áfrica y América se encuentren.

Como en ningún otro caso una cultura es fruto de un mestizaje tan intenso y sentido como lo hispano. Naturalmente el encuentro de los hombres produjo tensiones, dolor, pero también amistad, cooperación.Primero la disputa por la posesión de sus tierras, por la supremacía de un grupo, pero al final, con el paso del tiempo, un patrimonio y un sentimiento común. Viva Carlos, Rey de las españas. Con la muerte de Ferndo el Católico, el 23 de enero de 1516, se creaba una confusa situación en la teoría del estado de los reinos hispanos: había un príncipe heredero, Carlos de Habsburgo, por entonces duque de Borgoña y de Brabante, que debía ser proclamado rey de Aragón y regente de Castilla. Pero el joven príncipe anhelaba ser el morca efectivo de los dos reinos de España, da le impedía serlo de Aragón, puesto que su último rey, su abuelo Fernando, había muerto, sin embargo su madre, la reina Juana, seguía viva y para los castellanos era su sobera de pleno derecho.

Las grandes honras fúnebres en honor de Ferndo el Católico, celebradas en los Países Bajos, comenzaron el 13 de marzo de 1516, teniendo lugar un solemne acto de proclamación del nuevo morca al día siguiente, en la iglesia de Santa Gúdula de Bruselas. A esta ceremonia acudieron los caballeros de la orden del Toisón de Oro, nobles flamencos y castellanos. La misa fue celebrada por Alonso Manrique de Lara, obispo de Badajoz. Se había gastado el príncipe, según nos cuenta Lorenzo Vital, cincuenta mil florines, tanto por la multitud de los trajes que allí se dieron como por las luminarias y otras muchas cosas pertinentes de un tal asunto, como el arreglo de la capilla, que estaba cubierta por un palio, y también el adorno de dicho palio, y el adorno de la iglesia, que es grande y larga, la cual fue tapizada de terciopelo negro sembrado de escudos con las armas del dicho difunto don Fernando, hileras de cirios ardiendo, que daban gran luz y claridad, y estuvieron todos los alta res adordos del mismo modo, y después la carroza triunfal.

Pero si la suntuosidad de los actos impresionó a los habitantes de Bruselas, lo que allí se proclamó a toda Europa termiría siendo decisivo en la configuración de un nuevo estado: España.