De los acompañamientos de piano en directo de las salas del cine mudo a las bandas sonoras originales de hoy, que mezclan composiciones sinfónicas con selecciones de músicas contemporáneas, canciones populares y sonidos electrónicos, la historia del cine también es una historia de la música. Con la llegada del cine sonoro y el nacimiento de la profesión de compositor cinematográfico se abre al fin la posibilidad de que los cineastas controlen la música de sus películas. Si en Hollywood Max Steiner impone un ´estándar´ que bebe del romanticismo europeo, los grandes cineastas, en colaboración con los músicos, inventan otras relaciones entre música e imágenes. De Jean Renoir a David Lynch, de Maurice Jaubert a Danny Elfman, compositores de imágenes y compositores de sonidos se dan cita para crear juntos una única obra: el film. Gilles Mouëllic presenta los hitos históricos imprescindibles para una buena comprensión de la evolución de las relaciones entre la música y el cine, al tiempo que propone análisis que ilustran el papel que la música desempeña en la percepción de las imágenes. Con testimonios, textos teóricos y documentos diversos, en este libro se dan cita grandes directores de la historia del cine, como Charles Chaplin, Alfred Hitchcock, Roberto Rossellini, Jean-Luc Godard o Quentin Tarantino.