Hace muchos, muchos años, tantos que nuestros antepasados ya perdieron la cuenta, vivía un niño. Se llamaba Muyal, que quiere decir nubeö en maya.áEra un buen nombre para él pues era un muchacho callado y soñador a quien le encantaba oír los cuentos que sus padres y abuelos contaban en las noches. Los que más le gustaban eran las emocionantes aventuras de los dioses y héroes de su pueblo. Mientras escuchaba imaginaba que él era el héroe y, más que nada, deseaba que le sucedieran cosas maravillosas.