Como se sabe, hasta hoy la esquizofrenia es una enfermedad que tiene acápites psicosociales, neurológicos, conductuales donde teorías sofisticadas vislumbran el desorden esquizofrénico desde un punto de vista unilateral y descuidan aspectos de suma importancia que, aunque esbozados desde otras perspectivas, forman parte del proceso complejo y neurodinámico de este sindrome. Esta es una propuesta que contribuye al desarrollo de la explicación neuropsicológica de la esquizofrenia en donde el Dr. Dergan propone que el área frontal, sobre todo del lado izquierdo del cortex cerebral, juega un rol preponderante en la esquizofrenia. Es decir, que una falla en la regulación de los procesos sofisticados y concatenados del área anterior del cerebro, lleva al esquizofrénico a desarrollar síntomas tanto positivos como negativos (siguiendo la clasificación de Crow) comúnmente vistos en la esquizofrenia. Según el autor las premisas presentadas, no son concluyentes sino que más bien constituyen en gran parte la metamorfosis constante y dialéctica del estudio científico de este sindrome.