NEW YORK

NEW YORK

$ 290.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar
Editorial:
PLANETA
Año de edición:
ISBN:
978-3-8228-1832-9
Páginas:
78
$ 290.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar

Lo que dicen sobre Nueva York > es cierto, la vida es barata en sus calles. Te asaltan en los parques a plena luz del día. Las ventanas tienen barrotes y rejas, y las puertas se cierran con llave, con cerrojo y con una segunda llave, hasta el punto que la casa de muchos neoyorquinos es su fortaleza. Un anticuado sistema de transporte público realiza mejor la labor de torturar a los ciudadanos que la de transportarlos. Altísimos edificios apilan beneficios y desordenan el horizonte. El aire es pestilente. La lluvia cae cargada de cenizas y ácidos. Es una ciudad con la marca indeleble de Rockefeller en la que, al mismo tiempo, putrefactos barrios bajos diseminan decadencia hasta dejar el paisaje urbano literalmente en ruinas. Todo lo que queda de barrios enteros es lo que pasó por ellos, el viento: la visión de Brecht > ya se ha hecho realidad a medias. Pero sólo a medias, pues en los restos carbonizados, de los edificios se han instalado los camaradas del viento: asesinos, carteristas, drogadictos, y traficantes >. Parece que Nueva York > está condenada a muerte, como Gomorra, abandonada a la ira de Dios. Todo es cierto. Sin embargo, sólo es parte de la verdad. Nueva York > es también una gran ciudad. La ciudad dorada en la que residen unos habitantes orgullosos y felices. Nueva York es la nueva Jerusalén, la tierra prometida en la que las personas recuperan su libertad. La Estatua de la Libertad > no es una conmovedora reliquia del pasado, ni tampoco el monumento a la guerra que se espera que erijan las naciones. Los versos de Emma Lazarus > tallados en el pedestal siguen siendo válidos: esta mujer se alza el puerto y levanta su antorcha para iluminar el camino hacia pórticos dorados a los extenuados y a los perseguidos, a las masas apiñadas que anhelan respirar en libertad. Sigue siendo una ciudad de liberación, un refugio para supervivientes, una promesa de posibilidades infinitas. La epopeya estadounidense continúa: incluso hoy en día, el limpiabotas puede terminar siendo embajador de su nación ante la ONU >. Las Torres Gemelas del World Trade Center > fueron terminadas en 1973 y era una parición reciente en el horizonte de Manhattan > cuando se público por primera vez este libro. Desde el punto de vista actual, las críticas a las torres pueden parecer demasiado duras, por ejemplo cuando su presencia se considera motivo de aflicción >, pero no hay que olvidar que tales juicios poseen relevancia histórica. Irónicamente, la pérdida de esas torres es ahora para siempre motivo de lamentación.