Permitir que el alma de un niño respire no sólo requiere quietud, sino también movimiento. El movimiento ayuda a conocer el propio cuerpo y a coordinar mente, cuerpo y alma, y en los momentos de tranquilidad, los niños aprenden a reconocer sus sentimientos. En esta obra, Sylvia Lendner-Fischer, pedagoga y monitora de enseñantes, ofrece una extensa serie de ejercicios de probada eficacia concebidos para niños de entre tres y diez años, entre los que figuran:
- Ejercicios de meditación >, como el juego de las pompas de jabón, en los que pasan del movimiento (atraparlas saltando) a la quietud (atraparlas sentados y pasárselas de uno a otro).
- Ejercicios de movimiento creativo >, como la danza de los elfos, especialmente indicados para los niños que viven en grandes ciudades y tienen cada vez menos posibilidades de moverse en libertad.
- Masajes integrales >, como el baile de naranjas, con los que aprenden a conocer su cuerpo y a sentirse más relajados.
- Viajes fantásticos >, como los sueños de delfines, que les ofrecen la posibilidad de expresar en forma de juego sus sentimientos tanto positivos como negativos.
Sus numerosas fotografÃas en blanco y negro,asà como los cuentos, poemas y canciones, que ayudan a concentrarse mejor en el ejercicio, convierten este libro en una guÃa indispensable para padres y educadores.