No había que hacer negocios con argentinos es la crónica de una emigración, colectiva y personal, a través de un compendio de narraciones breves que, con inspiración cortazariana, pueden leerse de manera continuada o en diferente orden, manteniendo su propia coherencia e individualidad.áEl viaje vital del narrador se inicia en Alemania (En el origenö) de donde es oriunda su familia materna, para vivir la juventud (Clase `66ö) en Córdoba. De Argentina la acción se traslada a Miami (No había que hacer negocios con argentinosö) para finalmente recalar en la Barcelona ampurdanesa desde donde se mantiene abierta la incertidumbre de un nuevo exilio (Me quedo, me voyö).áNo había que hacer negocios con argentinos es a la vez un libro de viajes, una novela negra y una crónica del desarraigo y de la nostalgia, escrita en un lenguaje preciso y rico en el que cada personaje habla el castellano-argentino que corresponde al lugar en que se encuentra.á