Las tres tentaciones de Jesús son indicadores de una realidad que nos interpela de manera dramática; él, antes de su vida pública, se vio tentado por el mal que aquejaba a la gente de su tiempo y que continúa aquejándonos en pleno siglo XXI; y al superar cada una de estas tentaciones evidenció nuestras posibilidades para practicar el bien y el camino a seguir para cumplir la vo...