Sin duda, Jim Jarmusch ha acabado consolidándose como uno de los máximos exponentes de, al menos, dos corrientes que presentan cada una de ellas sus propios problemas internos y conceptuales: cine independiente y (post) modernidad cinematográfica. Noche en la Tierra se presenta como una obra especialmente significativa dentro de su filmografía y esto por dos razones fundamentales: porque supone una especie de película-puente entre lo que podríamos denominar primera y segunda etapa de Jarmusch, algo que trataremos de argumentar posteriormente, y porque cuestiona los dos movimientos a los que tradicionalmente se le ha adscrito. La cantidad de actores de gran renombre que aparecen en la película, el rodaje en cinco países diferentes, la producción de JVC y el Studio Canal +, entre otros, hacen que el adjetivo ´independiente´ se diluya o se reduzca al máximo.