NORMA PENAL COMO NORMA DE CONDUCTA

NORMA PENAL COMO NORMA DE CONDUCTA

$ 70.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar
Editorial:
UBIJUS
Año de edición:
ISBN:
978-607-8127-35-1
Páginas:
47
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Como principio eminentemente humano, la conducta no puede pasar desapercibida para el Derecho Penal y si éste se integra por un cuerpo de principios y normas, no es inexacto considerar a la norma penal como una norma de conducta. En efecto, Luiz Regis Prado explica de modo conciso cómo los valores le dan esencia a la norma en general y cómo a su vez la norma debe ser creada de conformidad con las formas previamente establecidas en la Constitución por el legislador quién habrá de considerar tales valores y elevarlos -así- al rango de norma penal, pues valorar no es normar. Saber quiénes serán considerados por la norma resulta elemental para poder comprender su alcance -no sólo quienes sean susceptibles de cumplirla sino también, de violarla- según el autor, además, la autoridad encargada de crear la norma, debe revestir el carácter de legítima y ello no es concebible sino es un auténtico Estado de derecho, pues no tiene por objeto dirigir el comportamiento humano sino garantizar objetivamente el orden social buscado por el Derecho. La aportación del Dr. Regis además desarrolla el mandato o prohibición como precepto jurídico obligatorio y lo distingue de la ley al delinearla como el revestimiento o continente de aquélla. Por ello, su autor arriba a conclusiones muy concisas sobre la norma jurídica penal como norma de conducta y los fines que ésta persigue a través de prohibiciones, obligaciones y permisiones, mediante conceptos tales como precepto, sanción y resultado.