NUEVO LEON COMPROMISOS DE VANGUARDIA

NUEVO LEON COMPROMISOS DE VANGUARDIA

$ 380.00
IVA incluido
SIN EXISTENCIAS
Editorial:
FONDO EDITORIAL NUEVO LEON
Año de edición:
ISBN:
978-607-7577-81-2
Páginas:
121
$ 380.00
IVA incluido
SIN EXISTENCIAS

A Nuevo León lo respaldan cuatrocientos años de esfuerzo cotidiano, de trabajo, de inventiva y desarrollo. Ser empresario o empleado responsable es una característica que se lleva en la sangre, se hereda y trasmite. El Nuevo Reino de León aparece en el siglo de la Conquista. Su fundación real inició a partir de 1577, aunque no es definitiva sino a partir de 1596. Los primeros cronistas de lo que hoy es Nuevo León, en los siglos XVII y XVIII ya mencionaban como deleitosos los valles y vegas en torno a ríos y arroyos, asimismo describían una naturaleza que, sin deslumbrantes alardes, era pródiga en sombras, maderas de construcción y de leña, frutos silvestres, peces, caza - entonces aún acudían desde el norte algunos búfalos, y aunque el río Bravo era una frontera natural infranqueable, podían vadear en algunos puntos-, aves, aguas limpias rodadas y buenos vientos. Mucho de ello fue después abatido para siempre por la desmedida ambición de los ganaderos del Altiplano Central que, año tras año, traían docenas de miles de ovejas a pastar, depredando la tierra. Desde un inicio, desde la fundación del Reino, la gente nunca se decidió a despoblar por completo pese a la amenaza de los indígenas indignados, del aislamiento, la distancia y el abandono del apoyo virreinal. De hecho se marchaban cuando la presión era mucha, pero una y otra vez volvían las familias a los mismos lugares, a levantar de nuevo sus casas, enderezar calles, limpiar patios y labores, cercar sitios de ganado, abrir aguajes y hacer la vida. Si regresaban era porque encontraban un extra, ese extra era el bienestar que provee esta tierra. Durante los siglos XVII y XVIII el territorio ya producía grandes capitales, pero su uso y disfrute ocurría en la Ciudad de México: ingresos originados de la ganadería a gran escala, de la preservación de la carne, de las fibras duras que se producían en el norte árido, del hilado y tejido de lana, del piloncillo de azúcar y del comercio en general.