Luego entonces, lo que podríamos llamar visualmiento, es el acto en tiempo real de situarnos en el flujo con imágenes, donde nos preguntamos y contestamos a una velocidad que no posee el tiempo del ´Re´, que fluye sin tocar el piso, que no tiene picos de tensión y puntos de relajación. Donde la imagen es construcción y obedece a otra construcción de imágenes, todo esto con el Touch y su hipertextura.áA una imagen lo que hacía falta era la alternativa de otras imágenes, lo catafixiable, la opción de miles de links que aunque no se tenga, o se encuentre, la imagen ´original´ buscada, desencadene su hipertrofia de flujo y actué en consecuencia en una forma, o manera alternativa. Por eso, el visualmiento no posee picos de tensión, sino de flujo constante como el ´Síndrome Trón´ (Steven Lisberg), sin variables, con pulsaciones imperceptibles. Con hipertrofia de imágenes, no tanto amontonadas o yuxtapuestas, sino generándose a una velocidad más allá de lo ´normal´ del pensamiento. Cabe destacar que los testimonios ante un trauma o un hecho cercano a la muerte suelen llevar consigo el ´vi toda mi vida en un instante´. La adrenalina detona el flujo de imágenes y presiona para actuar ante el visualmiento. Todo ´control´ y concepto de coherencia se anula, y se produce ´el devenir lineal y homogéneo´ (Benjamín), ´la esperanza eufemizante´ (Duran). El tiempo ya no es simbólico, es literal, lo que se vuelve simbólico es el espacio. La imagen oral es de escasa importancia, y cero carga de emoción o en este caso de numinosidad (Jung).á