Desde su estilo de liderazgo absolutamente carismático y su empleo de las tecnologías sociales basadas en Internet hasta su mensaje fundamental de cambio, Barack Obama ha mostrado a la gente del ámbito de los negocios lo mucho que pueden aprender de un político dotado de inteligencia y desparpajo. En la euforia del triunfo de Obama, es necesario recordar sus obstáculos iniciales, todos ellos en apariencia insuperables. Se trataba de un aspirante a la presidencia de lo más exótico: un forastero con un nombre de resonancias musulmanas, padre africano, madre estadounidense y blanca, infancia hawaiana, licenciado en derecho por Harvard y con un curriculum político de quizá veinticinco palabras o menos. Como expresó en su discurso de la victoria: ?Nunca fui el candidato más probable al cargo?.