Lauren, > una joven médica que vive en San Francisco, sufre un día un accidente que la deja en estado de coma. Meses más tarde, mientras Lauren sigue conectada a las máquinas que la mantienen con vida, otro joven, Arthur, se muda a un nuevo apartamento. En plena organización de la mudanza, se encuentra en el vestidor de su habitación con una chica, quien se entusiasma ante el hecho de que él pueda verla y oírla. Para Arthur todo eso es un tremendo absurdo, y le pide que se vaya, pero ella le ruega que escuche su historia. La joven afirma ser la antigua propietaria del piso y explica lo de su accidente y el estado de coma en que quedó sumida, sin embargo, sus ganas de vivir eran tan fuertes, que al poco tiempo consiguió desplazarse por el hospital y luego traspasar los límites de éste para participar -sin ser vista- de la vida cotidiana. Hasta el momento había vagado sola, pero por fin ha dado con alguien con quien puede comunicarse. Incrédulo al principio, Arthur acaba por involucrarse cada vez más en la historia y decide, finalmente, hacer todo lo posible por devolver la vida -real y completa- a Lauren.