Oksa Pollock pensaba que era una adolescente como las demás, pero todo cambió después de aquella noche... Oksa y su familia acaban de mudarse a Londres. Han alquilado una casa en la que caben todos. Ella y sus padres se han instalado en los dos primeros pisos, y su abuela Drogomira, en el ático. Oksa está nerviosa porque todo es nuevo y diferente, pero por suerte está con Gus, su mejor amigo. él también se ha trasladado a la ciudad con sus familia, y no solo son vecinos, sino que también comparten clase en el nuevo Instituto St Proximus. Pronto, Oksa se da cuenta de que están pasando cosas extrañas, totalmente increíbles, en su habitación, su mesa arde repentinamente, explotan las cajas que le quedan por abrir de la mudanza... No se atreve a contárselo a nadie: ¿qué pensarían los demás? La situación empeora cuando se descubre una extraña marca, una estrella de ocho puntas alrededor del ombligo, y se da cuenta de que tiene que hablar con alguien. Solo puede acudir a una persona, la misma con quien lo comparte absolutamente todo: su excéntrica y maravillosa abuela Dragomira. Al escuchar el relato de su nieta se da cuenta de que ha llegado el momento de revelarle el gran secreto: los Pollock provienen de Edefia, un mundo invisible escondido en algún lugar de la Tierra, Oksa es su última esperanza para volver a su hogar perdido. Oksa no está preparada para lo que va a descubrir, pero una cosa tiene clara: su vida nunca volverá a ser igual.