Todas las cosas brillantes y hermosas, las criaturas grandes y las pequeñas, todas las cosas simples y maravillosas, Dios nuestro señor las hizo y no las obsequia.
Cecil Frances Alexander
Querido Padre, escucha y bendice a los animales y las aves que cantan, y protege con ternura a las cosas pequeñas que no tienen palabras. Gracias, Dios, por darme este nuevo día y porque en la noche, mi sueño cuidas. Gracias por mis padres, la comida y la salud, y porque con mis amigos, sé que allí estás Tú. Por enviarnos la luz, te doy las gracias, Señor, porque las plantas crecen, porque el sol nos da calor. Hoy te pido, Dios, que la luz de tu bondad nos llene el corazón de amor y de verdad. Amén.