En inglés no hay muchas reglas generales de ortografía, pero sí hay algunos aspectos que están reglamentados y que inciden directamente en la correcta escritura de la lengua, como la pronunciación, la formación de las palabras, la puntuación y algunas cuestiones gramaticales que es necesario conocer y tener en cuenta para no cometer errores importantes. En este libro se explican de forma clara y sencilla todos estos aspectos, que se complementan además con ejercicios (y sus respectivas soluciones), porque practicar resulta aquí especialmente importante.