Exponer por escrito las ideas con claridad reclama del conocimiento y aplicación correcta de los signos de puntuación. Este segundo módulo del Curso de Ortografía Dinámica está dedicado a tan importante fin, pues la ausencia o aplicación indiscriminada de la puntuación propicia la anfibología en las ideas, demeritando así el estilo de quien, por gusto o necesidad, utiliza la comunicación escrita. En este segundo módulo del Curso Dinámico de Ortografía, se proponen las reglas más usuales en la puntuación, así como abundantes ejercicios encauzados a la mecanización del conocimiento, de ninguna manera se piense que el estilo debe sujetarse obligatoriamente a las reglas expuestas, pues este módulo sólo pretende sentar bases firmes respecto a la puntuación, quien lo estudie podrá adaptar el conocimiento a su muy personal estilo, sin el peligro de cortar o entorpecer las ideas. Qué fácil es comprender de inmediato el propósito de un escrito, cuando se puntúa correctamente, sin embargo, qué difícil es adivinar la intención de un corresponsal cuando éste coloca los signos de puntuación arbitrariamente. La abundancia de los ejercicios facilitará el estudio y la aplicación de los signos, hasta su dominio. Para obtener los mejores resultados de este módulo, el alumno deberá trabajar con interés y máxima atención. Aunque el estudio puede ser autodidacta, es recomendable que un maestro capacitado sea quien lo desarrolle con los alumnos, pues así podrán disiparse dudas e interpretaciones erróneas. Escribir correctamente es propio de quienes se emplean en labores administrativas, es motivo de satisfacción para cualquier persona. Pensar bien y trasmitir con claridad las ideas es una de las características del individuo culto.