El sol se pone en Manila envolviendo la ciudad y a sus habitantes en un resplandor rojizo que parece acrecentar la humedad y el calor. En la habitación de un ruinoso hotel, Sean, un navegante inglés, auguraba a visita de un temido mafioso filipino, el mestizo don Pepe. El miedo, sin embargo, le muerde los tobillos durante la espera, y todo cuanto le rodea se convierte en indicio de una aniquilación inminente., al mismo tiempo, en una zona residencial, rosa acuesta a sus dos hijos tras haber concluido la jornada en el hospital donde trabaja. Su marido no tardará en regresar, pero mientras el se halla en camino, acuden a ala memoria de la mujer los recuerdo de un pequeño pueblo de pescadores y de su primer amor, tal vez el mas intenso. Fuera, por las calles de la ciudad, deambulan a esas horas dos niños abandonados vendiendo sueño, pidiendo limosna para sobrevivir y cometiendo también travesuras de consecuencias insospechables. Tres historias se desarrollan en la misma ciudad, al mismo tiempo y de forma aislada, hasta que un perro negro que persigue a sus presas sin piedad, el ruido de unos disparos y el olor de la pólvora las obliga a confluir en un encuentro redentor o reconciliador para unos, mortal para otros.