La pesca deportiva no consiste sólo en coger u caña, armarla con un aparejo, cebar un anzuelo y tirarlo en el mar o el río en espera de que un pez se apiade del paciente pescador, se decida a engullirlo y se deje prender en el engaño. La pesca deportiva exige vastos conocimientos técnicos como cualquier otro deporte. Así como en el tenis o el fútbol se precisa de un entredor que guíe al practicante para mejorar su estilo y lograr con ello el máximo rendimiento, en la pesca deportiva se requieren amplios conocimientos teóricos y prácticos para que nuestras jordas no resulten desalentadoras. Estos conocimientos se consiguen con la lectura de libros que tratan de esta materia y poniendo en práctica sus instrucciones. No es cuestión de complicar al pescador deportivo con profundos conocimientos ecológicos y biológicos, no pretendemos que el pescador curse un bachillerato, porque a los que escribimos acerca de la pesca sólo nos guía el deseo de que el deportista vaya documentado respecto a la práctica de su deporte. No es lo mismo pescar en el mar que en un río o en un lago. No es lo mismo pescar u lubi que u trucha. Cada pez requiere su sistema. No se puede esquiar con u raqueta de tenis, ni cazar con un palo de golf. Cada deporte requiere sus útiles apropiados y la técnica para usarlos.