Desde el siglo XV, la coci sefardà se ha adapta-do, sin faltar el respeto de las leyes dietéticas ju-dÃas, a las tradiciones culirias de los paÃses que acogieron a los exiliados de España. Del exilio se llevaron: u identidad judÃa indefectible, u lengua, canciones, cuentos, la nostalgia de u España que no se desdibujará, u coci en la que se mezclan deliciosamente los perfumes de Oriente y los sabores de Occidente... hasta hoy. Educada en las costumbres del judaÃsmo sefardÃ, A. Rivka Cohen ha logrado perpetuar en este escrito no solamente todos los placeres de u coci cálida, lle de sol y de vida, sino también las emociones del dÃa a dÃa y de las fiestas. A. Rivka Cohen ció en Bruselas... porque en 1925, su abuelo, el sabio rabino, fue llamado a la futura capital de Europa... Esta partida acababa con u estancia de 450 años en Constantinopla, en el Imperio Otomano, que fue tierra de asilo para los desterrados por la Inquisición de 1492. Estrechamente ligada a un patrimonio ancestral tan fecundo, ha publicado un primer libro, Mon enfance Sépharade, y ha escrito numerosos artÃculos en la revista Los Muestros. También anima la emisión ´La Voz Sefardô en las ondas de ´Radio judaica´, en Bruselas.