Las escenas y las historias de placer sensual encontradas en este libro son contadas por los maestros del arte erótico japonés. Idealizadas, imaginativas y algunas veces fantásticas, originalmente representaban escándalos sexuales que tuvieron lugar en las cortes imperiales, pero con el tiempo también se ilustra el encuentro entre la gente común. Estos pergaminos y libros ilustrados, aunque hechos a mano, se vendieron por decenas de miles, y frecuentemente servían como regalo para una novia el día de su boda. Se consideraban también como un amuleto de la suerte -si eran llevados por un samurai, estaba protegido de la muerte- y también protegían la casa contra el fuego. Una especie de manual de aprendizaje, y dibujadas con intrincados detalles, estas sorprendentes obras de arte son algunas de las representaciones eróticas con más éxito de ventas jamás realizadas.