Aunque etimológicamente la palabra Ciencia (scientia) deriva del verbo scire (saber), es preciso establecer u clara distinción entre ambos términos. Así, el ´saber vulgar´, definidos como ´u pura expresión impersolizada de percepciones individuales que tienen como soporte los propios datos de la sensación, se diferencia del ´saber científico´, el cual, ´partiendo del inventario de los hechos que proporcio el saber vulgar, aspira a descubrir y enunciar conjuntos de relaciones homogéneas que hacen parcialmente comprensible el universo fonoménico´. En consecuencia, y aunque el saber vulgar constituye el elemento primario y básico de la Ciencia, ésta no alcanza la categoría de tal mientras que no llega al enunciado de leyes expresivas de relaciones homogéneas y universales de comportamiento.