Dora ha perdido a sus polluelos, tan pequeñitos y tan revoltosos. Corre a buscarlos por la granja. Aquí y allá, de la pocilga al estanque, del estanque a la cuadra, de la cuadra al establo... ¡Eh! ¿Quién está jugando en el barro con los cerditos? ¿Y este otro, el que quiere dar con los patos? Uno a uno, Dora conseguirá reunir a sus pollitos. Pero, ¡qué trabajo!