Pongwiffy sigue tirada en su asqueroso cuchitril del Bosque de las Brujas. Sin embargo, no todo va bien. Se está empezando a dar cuenta de que una bruja no puede vivir sólo de un grasiento estofado de mofeta y de un mínimo de ejercicio físico. Los dientes, el estómago y su cuerpo entero piden a gritos un poco de cuidado y atención. Pongwiffy necesita un plan de acción saludable... ¡ya!