Rowan había dejado atrás su vida como agente del FBI para dedicarse a la mucho más tranquila tarea de escribir novelas de suspense... o eso creía ella. Cuando un asesino en serie comienza a recrear de forma exacta los crímenes de sus libros, se ve envuelta de nuevo en una espiral de peligro y violencia. La clave para detenerle está en el propio pasado de Rowan.