´¿Vas guapo...´? Con esta frase nos aborda en plena calle de la Merced una chica de veintitantos años, con aire de provinciana, morena de ojos negros, ofreciendo la práctica del viejo oficio: media hora de placer por 100 pesos más 75 del hotel, incluido el condón. Total 175 pesos la fiesta. Este es el gran espectáculo social injustamente criticado, el espectáculo de coqueteo y desnudos, el de miradas de reojo, el de la rancia doble moral, el que ha sido titulado como el comercio bajo de las bajas pasiones. Dentro del escenario de este espectáculo, todos son artistas convertidos en protagonistas, Princesas, Padrotes, Reinas y Rey por unos minutos, son actores dispuestos a interpretar su papel, a tomar posiciones mientras se despliega la música de fondo, aquella que sirve para romper el hielo. Las prostitutas son el centro de la expectación, maduras o muy jóvenes dan vida a musas o princesas enfundadas en tallas imposibles, ceñidas al cuerpo lleno de culo y tetas, tacones interminables de insólito equilibrio, faldas de escasos centímetros, lencería sugerente de domingo de tianguis, entre los muslos del encanto suntuoso que sostienen al descubierto el imperio de sus insinuantes poderes. Chabela, tabasqueña, de veinticinco años, espera estacionada en su lugar. Entre aromas de fritangas recalentadas y sudor puro. Se advierte la esencia barata asperjada sobre su cuerpo, sin embargo se siente orgullosa de sus nalgas y piernas largas, su estrecha cintura y anchas caderas. Se considera una experta en el oficio. Ulises, maduro, de treinta y tantos años es un potencial semental. Su apariencia severa y la vez galante lo delatan como Padrote. Esta allí pendiente de sus chicas. ´...Chabela estaba siendo atacada por enfrente, enrrollaba las piernas en la espalda del macho y sus tobillos se apretaban contra sus caderas, ofreciendo con claridad otros sitios. Los labios se abrieron y Ulises metió su lengua dentro de la boca de la mujer...´ ´¿Vas guapo...´? con esta frase invitadora nos quedamos a leer esta novela erótica de cruda realidad.