Cada cuento de este libro es un hechizo urdido por el indiscutible ritmo y sensibilidad de Manuel Rivas. Da nombre a la obra la historia de un enamorado que cambia definitivamente su vida con el atraco a un banco. En otros relatos es también el amor el protagonista indefinido: el amor del padre que va a trabajar con la preocupación de no saber cómo ni dónde ha pasado su hijo la noche, el amor a la madre, de inefable semejanza, en el recuerdo infantil, a la lechera que pintara Vermeer en 1660, el amor más carnal de Carmiña, con la incómoda presencia de su perro Trazan, o ?¿por qué no?- el amor compasivo que llega a sentir el lector por el viejo profesor rural de La lengua de las mariposas, historia que ha sido adaptada al cine por José Luis Cuerda y Rafael Azcona. Estos dieciséis relatos breves de Manuel Rivas son una joya y confirman el buen momento de la narrativa gallega.