En las páginas que siguen se invita al lector a hacer un recorrido especial: el recorrido por la religión. El libro no se dirige a quienes ya saben ni tampoco a los desinteresados, sino a aquellos a los que este territorio les resulta extraño, a los que nunca pasearon por él pero son sensibles a los misterios, a los que tuvieron experiencias importantes en su juventud que les llevaron a comprometerse con sus prójimos y que hoy se aburren en el desengaño, a los que se atreven a romper con la forma de censura de ?lo políticamente correcto? y les interesa orientarse en una sociedad compleja que permite pensar y actuar por uno mismo, pero mucho mejor si se atreve a luchar acompañado por otros.